Como ya sabrás tanto Ubuntu como sus derivados, suelen venir cargada de casi todo lo que necesites para navegar por internet, correo, oficina, etc. Pero además en los repositorios tenemos multitud de paquetes (o programas) para casi todo lo que te puedas imaginar.

Antes de todo recordaros que para tareas administrativas siempre el sistema pide contraseña, que es la que elegísteis al instalar el sistema. En la consola al usar el comando sudo, también la pide, aunque al teclearla parezca que no sale, pulsa intro y la aceptará.

En el menú Sistema->Administración->Gestor de paquetes Synaptic, tenemos los paquetes disponibles en la distribución. Por defecto no aparecen todos los posibles, pero yendo al menú repositorios, puedes marcar otros.

Luego tenemos programas de terceros que necesitaremos quizás para poner a nuestro gusto el sistema, y se añaden en la pestaña Software de Terceros, ahí podemos añadir repositorios. Otra forma de añadirlos es editando el archivo sources.list (por ejemplo tecleando en un terminal sudo gedit /etc/apt/sources.list), los que se añadan ahí siempre deben ir precedidos del comando deb.

Una vez añadidos los repositorios deberemos actualizar (pulsando el botón recargar en Synaptic, o tecleando sudo apt-get update, en un terminal)

Para instalar paquetes los elegiremos después de buscarlos en Synaptic, o en un terminal usando la sentencia sudo apt-get install nombrepaquete. Para desinstalarlo en synaptic lo marcaremos con el botón derecho y lo marcaremos para eliminar, en terminal sudo apt-get remove nombrepaquete.

Seguramente pensaréis por qué  usar la consola (o terminal) y en Synaptic es más intuitivo, en mi caso lo uso porque normalmente al instalar lo que hago es copiar y pegar de donde he cogido la información y es más rápido que en Synaptic.

Otra forma de instalar paquetes en descargar directamente el archivo con extensión ‘.deb y al ejecutarlo se instala el paquete con sus posibles dependencias.

Fuente: yasoyubuntu